EDICTO REFLEXIVO N.° 06
TRUJILLO SE PINTÓ DE CREMA Y EL MANSICHE LO TESTIFICÓ
En los annales del fútbol sudamericano, dicen que fue en Uruguay donde nació el primer “hincha”. Tanto es así, que la Real Academia Española —mucho tiempo después— intentó capturar su esencia con una definición que suena más a archivo que a vida: “partidario entusiasta de alguien o algo, especialmente de un equipo deportivo”. Pero cualquiera que haya sentido el retumbar del corazón al compás de un cántico, sabrá que el término excede toda frialdad lexicográfica. Ser hincha no se explica. Se vive.
Y si hay una hinchada que convierte cada viaje en romería, cada estadio ajeno en territorio propio, es la hinchada crema. En Trujillo hubo banderazo, en el Mansiche la hinchada crema se camufló como un caballo de troya para sentenciar el triunfo. No importó el calor ni la sed que provoca la algarabía crema: la pasión por Universitario se impuso. La hinchada fue antes, durante y después del partido. Esa comunión, esa fe colectiva que no se rinde, merece recordarse. Porque no es poca cosa hacer del norte un lugar hospitalario para el fervor.
Ganó la "U". Y no fue casualidad.
Universitario superó a Atlético Grau por 2 a 0, con dos penales bien ejecutados por Alex Valera, la figura indiscutible de la tarde. Hubo un segundo penal, fallado por el Tunche Rivera, que merecerá más ternura que reproche, tantas veces que reaparece como un héroe. Los penales no caen del cielo: se provocan. Y si llegaron, fue porque la "U" jugó en campo rival con agresividad, inteligencia táctica y presión alta.
El partido pudo tener otros matices. Grau insinuó por momentos, tuvo en Raúl Ruidíaz a un atacante que encontró espacio, pero no puntería. En el balance, Universitario fue más. No necesariamente en posesión, pero sí en actitud. Ganó los duelos, presionó cada salida, forzó errores y mostró una idea clara con la pelota.
Fossati volvió a confiar en Inga, que fue clave no solo por dinámica sino también porque provocó una de las penas máximas. Ureña impuso orden en el medio y Concha, cada vez más dueño del balón, aportó claridad en los metros finales. Valera, además de anotar, fue solidario, combativo y tácticamente imprescindible. Un delantero que, aunque no siempre tenga la frialdad del toque final, interpreta con lucidez el juego sin balón.
En defensa, la "U" corrigió. Britos y Riveros pasaron apuros por momentos, pero Dulanto, ingresando desde el banco, salvó una pelota clave. En los cambios, la salida por lesión de Corzo y Ureña fue atendida con inteligencia por Fossati, sin perder estructura.
Grau, por su parte, se desdibujó. Ni los ingresos de Sandoval ni De la Cruz alteraron el rumbo del partido. La falta de claridad en salida y las torpezas en defensa —como las faltas cometidas en los penales— reflejaron un equipo superado por contexto y propuesta.
El penal fallado por el Tunche dolió, pero no debe pesar más que lo que ya el fútbol impone. Lo importante es que siga intentándolo. Su entrega y lectura táctica fueron importantes. El gol volverá, porque el hambre está.
EPÍLOGO
En Trujillo no se jugó un simple partido. Se tejió un capítulo más de esa historia no escrita que guarda cada travesía de la "U" por el país. El Mansiche fue testigo de un equipo que lucha y de una hinchada que no sabe de distancias ni excusas.
LO QUE DICTA LA HISTORIA
Por los fundamentos antes propuestos:
📌 Incorpórese 3 puntos más a Universitario de Deportes por este triunfo, cuya suma sería 35.
📌 Declárese a Universitario como líder absoluto, incluso descansando en la fecha 17.
📌 Declárese a esta hinchada como la más fiel, única y omnipresente. Y dale U.
📜 Edicto Reflexivo emitido por Idilio Crema
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Cualquier forma de apoyo me alegra tanto como un triunfo de la "U". ¡Gracias, crema!
Yape (H.R): 963039152
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